Robo y destrucción de imagen de Cristo Rey en catedral de Ecuador


“Cuando llegué, encontré la estatua de Cristo Rey en el piso partida y tuvo que ser reemplazada”

Estas palabras pertenecen a uno de los colaboradores de la emblemática catedral de Guayaquil (Ecuador), reproducidas en la crónica de El Universo y que hace referencia a un reciente robo y destrucción de una imagen de Cristo Rey en uno de los espacios religiosos locales más concurridos.

En ese sentido, en base a los testimonios recogidos, anteriormente se confirmó el robo de una de las ánforas de las ofrendas (luego encontrada rota en las inmediaciones del templo).

A pesar de la existencia de guardias, de parte de los feligreses se exige un incremento de la seguridad debido a que en los últimos tiempos se han registrado también hurtos mientras los visitantes permanecen en la iglesia o dejan pertenencias en los asientos.

 

 

La delincuencia en aumento

Recientemente en Aleteia se informó acerca de otro hecho delictivo en Ecuador, más precisamente en la catedral de Yaguachi (Guayas), instancia que derivó en la retención de religiosas y un cura. En aquella oportunidad el desenlace fue feliz, pues los delincuentes rápidamente huyeron del templo y los supuestos implicados fueron detenidos.

Sin embargo, lo que parecen hechos aislados y con distintos matices, en realidad se ha transformado en los últimos años en un tema más que recurrente, pues la Iglesia tampoco es ajena a la inseguridad. En América Latina este tema sigue siendo de gravedad y en varios países del continente se traduce en hechos de este tipo (Europa tampoco ha estado ajena al vandalismo en iglesias).

Cuando ocurrió el episodio de violencia en Guayas de manera inmediata se exhortó desde la diócesis a que “prevalezca el respeto a la casa de Dios, lugar de oración y encuentro para los creyentes, a la integridad y vida del ser humano”.

Ahora un nuevo hecho delictivo se reitera en Guayaquil, catedral que se encuentra en etapa de reconstrucción edilicia.

Sin dudas un aspecto para reflexionar y tomar medidas para enfrentar a la delincuencia en estos espacios religiosos, sitios que deben seguir siendo de encuentro, oración y de paz.

 

Con información en base a El Universo 



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