Los niños pequeños y el agua: una amenaza silenciosa


La semana pasada la noticia de la muerte del hijo de tres años del cantante Granger Smith estremeció al público. Es un escenario que se repite cada verano: los accidentes por ahogamiento son la causa principal de muerte accidental entre niños de 1 a 4 años en los Estados Unidos.

En Europa las cifras no son muy diferentes: “Cada año mueren en España entre 50 y 170 niños en estas circunstancias, sobre todo en los meses de verano”, advierte el doctor Modesto, jefe clínico de la UCI Pediátrica del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia y miembro de la SVP. En 2017 fallecieron ahogados en España 32 menores, la mayoría chicos y por falta de vigilancia, según datos de la Asociación Española de Técnicos en Socorrismo Acuático. Más de la mitad ocurrieron en piscinas y el 15% en la playa.

Conocer estas cifras llena a cualquier padre de un profundo dolor y también de preocupación. Sabemos que los accidentes ocurren, sin embargo, muchos padres que han vivido esta situación desean alertar a la comunidad sobre algunas acciones que pudieran evitar este tipo de accidentes. Algunas de estas recomendaciones son:

  • Las barreras son esenciales: es muy importante asegurarse de que hay barreras entre los niños y el agua, sobre todo porque alrededor de 70% de niños menores de 5 años que han estado en accidentes de ahogamiento no se esperaba que estuvieran en o alrededor de una piscina en el momento. Es esencial contar con barreras físicas que impidan que el niño se acerque al agua en momentos en los que no hay supervisión porque el niño se ha acercado al agua sin ningún adulto presente.
  • Las clases de natación y de seguridad en el agua deben comenzar muy temprano: los niños, por supuesto, aprenden y se desarrollan a diferentes ritmos, por lo que no hay un estándar universal cuando deben empezar a recibir clases de natación. Pero la AAP ahora dice que hay evidencia de que las lecciones de natación pueden ayudar a reducir el riesgo de ahogarse, incluso para los niños entre la edad de 1 y 4 años.
  • La vigilancia es clave: aunque muchos ahogamientos ocurren cuando se supone que los niños no están cerca del agua, otros ocurren cuando un adulto está presente, incluso cuando un salvavidas está de guardia. Es por eso que la supervisión activa del agua es críticamente importante. Puede suceder que cuando hay varios adultos presentes todos estén viendo pero ninguno esta realmente mirando. O todos se confían en que hay alguien mas supervisando, es por esto que, cuando hay niños pequeños cerca del agua siempre debe identificarse alguien que este a cargo de la vigilancia, esa persona no debe distraerse con el teléfono o con otras situaciones ya que su labor es esencial.
  • Debemos hacer entender a los niños los peligros del agua: aunque sean pequeños es importante tratar de explicarles lo que puede pasar si entran al agua sin supervisión. También debemos hacerles entender la importancia de usar chalecos o flotadores en todo momento alrededor de la piscina o el mar.

Todos estos consejos nos pueden ayudar a incrementar la seguridad de nuestros hijos alrededor del agua. Es importante llevar este mensaje también a otras personas para que muchas familias se comprometan a mantener a los niños mas seguros. Tenemos la responsabilidad de hacerlo por todos esos padres que han perdido a sus hijos en accidentes de este tipo. 



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