En busca de la pintura de Caravaggio perdida


El cineasta Jesús Garcés Lambert descubre un documento en el que desde México se encargaba una pintura a Caravaggio

El director de cine Jesús Garcés Lambert se ha convertido en el último Indiana Jones. Este fin de semana presenta en México su documental “Caravaggio, el alma y la sangre”, acerca del genio italiano de la pintura. Habrá exhibición en 50 salas Cinépolis VIP de todo el país.

Elaborar el documental le ha permitido cosechar un éxito sin precedentes ya que “Caravaggio…” se ha convertido en la película de este género más taquillera en la historia del cine en Italia.

Pero no todo quedó al descubierto en el filme. Más allá de la premier latinoamericana, que tuvo lugar el pasado día 4, el cineasta se encuentra en México porque sus investigaciones acerca del pintor del siglo XVI-XVII le han llevado a las Américas.

La historia es pura arqueología de Indiana Jones. En un rincón del Archivo de Estado de Roma, Garcés Lambert encontró un apunte corto, redactado a pluma sobre un papel rugoso amarillento a causa del paso del tiempo.

Palabras clave en un papelito

La caligrafía dificultaba la lectura, pero intuyó que podía tratarse de un documento importante. Tuvo suficiente con entender la fecha, 25 de junio de 1602, y las palabras “Michel Angelo da Caravaggio”, “cuadro de la Santísima Trinidad”, “40 dineros” y “México”.

Garcés Lambert trasladó el manuscrito a unos expertos en caligrafía y a los historiadores, que certificaron que se trata de un documento en el que la Congregación de la Santísima Trinidad de los Peregrinos y Convalecientes encarga a uno de sus miembros, el hermano Carlo Cropelli, la tarea de contactar con Caravaggio para que éste elabore un óleo.

Un encargo excepcional

De haberse realizado tal encargo, y en el supuesto de que este hubiera viajado a la Nueva España (México), estaríamos hablando del único lienzo de Caravaggio en América. 

“Quiere decir que Caravaggio tuvo una relación con México y que, quizás, exista un cuadro del maestro en nuestro país y nadie lo conoce”, manifestó Garcés Lambert a Vatican Insider.

Lo cierto es que el documento estaba catalogado pero nadie ha investigado qué ocurrrió con esta petición de una obra sobre la Santísima Trinidad. La cifra de 40 dineros no era nada desdeñable, ya que suponía la renta anual de Caravaggio.

“El hecho que haya habido un contacto con Caravaggio fuera de Europa en 1602, cuando él acababa de hacerse conocido, quiere decir que su fama iba mucho más allá del reino pontificio y del Papa. Que una congregación que se ocupaba de los enfermos y los peregrinos, considerada entre las más importantes, lo hubiese elegido, habla de la fama del maestro y de la importancia que tuvo México, la Nueva España, en ese momento de la historia”.

Caravaggio es famoso por el claroscuro de sus obras y por un realismo estremecedor. Entre las más destacadas, se encuentran “La conversión de San Pablo”, “La vocación de San Mateo” (situada en la iglesia de San Luis de los Franceses y que el Papa Francisco había ido a visitar en más de una ocasión siendo cardenal), “La crucifixión de San Pedro”, “Las obras de misericordia” (en Nápoles, como “Santa Úrsula”)…

Se da la circunstancia de que Caravaggio pintó la “Madonna dei Pellegrini”, precisamente una advocación de la Virgen vinculada a la congregación que le pidió el lienzo para México. La Madonna fue realizada por el artista en 1604 y puede verse en la iglesia de San Agustín.

Para la investigación, Garcés Lambert afirmó que buscará el apoyo de las autoridades eclesiásticas así como del Instituto Nacional de Bellas Artes mexicano.



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