El periplo de las joyas presidenciales de Evo Morales


Bolivia y un insólito robo que terminó con sanciones y relevos militares

¿Dónde está la banda presidencial? ¿Y la medalla? Fue la gran pregunta que comenzó a generar nerviosismo en el círculo cercano del presidente de Bolivia, Evo Morales, en la previa a las celebraciones por el aniversario de las Fuerzas Armadas el pasado miércoles 8 de agosto.

Efectivamente, la tensión no era para menos, pues se estaba confirmado que dos símbolos nacionales de gran relevancia habían sido robados. Morales no pudo desfilar ese día con la banda y la medalla, pero de forma inmediata comenzó la carrera contrarreloj –que involucró a la fuerza policial y los servicios de inteligencia- para conocer qué fue lo que había sucedido.

Inusual desplazamiento de policías, helicópteros sobrevolando La Paz, todo puesto al servicio de una particular búsqueda que comenzó a sorprender a propios y extraños cuando empezaron a trascender algunos detalles de la investigación.

Fue ahí cuando surgió la versión en los medios locales de los militares encargados de la custodia de estos símbolos nacionales y la negligencia de uno de los tenientes -que debía trasladarlos en avión para que Morales los usaría durante el desfile militar- de dejarlos en un vehículo mientras frecuentaba una zona de prostíbulos en la ciudad de El Alto.

Una vez de regreso, señalan medios como El Deber, este hombre logró percatarse de la peor de las noticias que podría recibir: las joyas presidenciales, que estaban dentro de una mochila, no estaban ahí, sino que habían sido robadas.

Una llamada anónima que dio tranquilidad

Luego de una intensa búsqueda de parte de los encargados de la investigación, y quizás asustados por la trascendencia que había cobrado el tema, los responsables del robo –las principales sospechas recaían sobre personas de nacionalidad peruana- decidieron dar marcha atrás y tomar una decisión que también sorprendió: abandonar estos símbolos patrios en la Iglesia de San Pedro de la ciudad de La Paz.

Una llamada anónima a un canal de televisión fue lo que terminó generando que finalmente estos símbolos patrios –de valor incalculable debido a que la medalla perteneció al libertador Simón Bolivar- pudieran ser encontrados. Las mismas, según especificó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Jhonny Aguilera,  estaban dentro de una bolsa negra y en perfectas condiciones.

El tema sigue siendo motivo de conversación durante estas horas en Bolivia y a nivel militar se anunciaron sanciones y hasta relevos.  Por ejemplo, mientras se dispuso un proceso disciplinario a efectivos de la Casa Militar y la salida del jefe –confirma El Deber-, el teniente que padeció el robo fue detenido con prisión preventiva.

 

 

Hasta aquí el periplo de las joyas presidenciales que pasaron por un prostíbulo y que terminaron en una Iglesia, lugar que se terminó transformando en testigo directo de todo y en una “puerta de escape” para estos arrepentidos o temerosos.





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