Ahora va camino a la santidad


La Iglesia Católica contará con tres mujeres beatas y siete nuevos venerables siervos de Dios. Entre los candidatos a la santidad resalta la historia del sacerdote Augustin Tolton, sacerdote diocesano; nacido en Brush Creek (Estados Unidos) el 1 de abril de 1854 y fallecido en Chicago (Estados Unidos) el 9 de julio de 1897. 

Tolton es el primer sacerdote afroamericano, entre los siete nuevos venerables siervos de Dios cuyas virtudes heroicas reconoció la Iglesia Católica, junto con el martirio de tres mujeres laicas, enfermeras de la Cruz Roja de Astorga, que serán proclamadas beatas porque fueron asesinadas en odio a la fe durante la guerra civil española. 

El papa Francisco autorizó este martes 11 de junio, a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar los decretos relativos al martirio de María Colón Gullón Yturriaga y dos compañeras laicas, que tuvo lugar el 28 de octubre de 1936 en Pola de Somiedo (Asturias), España. 

Pilar tenía 25 años, Octavia 41 años y Olga, la más joven, 23, cuando fueron violadas y fusiladas. Las enfermeras de la Cruz Roja, que también formaban parte de la Acción Católica, se quedaron para tratar a los enfermos en el hospital local, pero pagaron con su propia dignidad y vidas su gesto altruista.

Asimismo, entre los decretos firmados por el Papa se subraya el testimonio de dos sacerdotes diocesanos, además de Tolton, el italiano Enzo Boschetti (1929-1993) y un misionero de PIME en Myanmar, Felice Tantardini (1898-1991). 

Cabe destacar la historia de padre Tolton que no fue aceptado en los seminarios de Estados Unidos por el color de su piel, nacido en la ciudad de Misuri, se escapó con su familia durante la guerra civil y luego se mudó a Roma para recibir la formación sacerdotal y la ordenación, que tuvo lugar el domingo de Pascua de 1886 en la basílica de San Giovanni in Laterano.

Padre Tolton sintió que tenía vocación para el sacerdocio a la edad de 9 años cuando se inscribió en la escuela católica de St. Peter’s en Quincy, Illinois, la ciudad a la que su madre se había mudado para escapar de la condición de esclavitud con los otros dos hijos.

Sin embargo, fue rechazado por todos los seminarios en los Estados Unidos y sucesivamente se mudó a Roma para estudiar y en 1886 cumplió su sueño de ser sacerdote de Cristo.  Tenía la intención de ir como misionero a África, pero el día antes de la ordenación se le anunció que lo enviarían a los Estados Unidos. El padre Tolton supo el sacrificio que esto implicaba, pero aceptó la decisión con calma. 

Regresó a Quincy, pero el prejuicio racial le impidió llevar a cabo su ministerio, por lo que solicitó ser trasladado a Chicago. Así comenzó, en 1889, su ministerio en la comunidad de católicos negros en una zona periférica y en una tienda de productos que también era usada para oficiar la misa, confesar, bautizar y catequizar.

En 1891 fue necesario construir una iglesia que luego se conoció  como la iglesia de Santa Mónica. En ese momento, mantuvo una correspondencia con la futura Santa Katharine Drexel (fundadora de instituciones educativas para negros y amerindios segregados del racismo), canonizada por Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000, quien obtuvo apoyo financiero para la nueva parroquia. 

El padre Tolton murió a la edad de 43 años, en Chicago, el 9 de julio de 1897, a causa de una insolación al regresar de un retiro sacerdotal. El proceso diocesano por la causa de la beatificación, largo y no fácil, se abrió el 2 de marzo de 2010 y duró hasta el 29 de septiembre de 2014.

Otro de los decretos firmados fue a favor de la veneración de Don Boschetti, quien se distinguió por ayudar a los adictos a la heroína en la “Casa de la Juventud” en Pavia, Italia, inaugurada en 1968, el año de la protesta estudiantil, la misma residencia que hoy también realiza actividades contra las adicciones al juego y donde se acogen a las madres y niños abusados; mientras que el hermano Tantardini es conocido como el herrero de Dios por las obras construidas con sus propias manos en el sudeste asiático.



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